Cómo hacer que estrenar sandalias nuevas no sea más nunca un problema

Por SandaliasMujer
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Cómo hacer que estrenar sandalias nuevas no sea más nunca un problema. 

Las buenas ideas siempre son las que te pueden salvar en emergencias de última hora, y de buenas ideas estamos llenos en sandaliasmujer.com.

Queremos que para ti estrenar sandalias nuevas sea como salir por primera vez con alguien que te gusta mucho y que ese encuentro no se quede en una única salida. 

Veías a ese par detrás de la vitrina como una posible relación estable, a final de cuentas a estas alturas es lo único que buscas en tu próxima pareja. Pero también sabes que estrenar sandalias puede convertirse en una pesadilla capaz de romperte el corazón. 

Ya no estás para pasar malos ratos con zapatos nuevos, ya es momento de que agarres las riendas del asunto y prepares a tus pies para darle en «sí, acepto» a cualquier par de sandalias nuevas. 

Con estos 10 consejos que valen oro podrás salir a la calle a lucirte con tu par de sandalias nuevas sin dolor, ni quebraderos de cabeza

El bálsamo también es para los pies.

Vienen en formato stick como cualquier otro bálsamo para labios. 

Marcas como Compeed o Sénev se ocupan de hacer que tus pies tengan una mejor vida llevando cualquier tipo de zapato. 

Funcionan como una película protectora entre la piel y la sandalia para evitar las ampollas y rozaduras sin importar qué tan rígido o blando sea el material del que está fabricada la sandalia. 

Siempre funciona… 

La crema Nivea. Tanto para masajear los pies como para ablandar a la sandalia. 

Si es de tiritas es importante que las trates con crema para que estén más suaves y se adapten mejor al pie. 

Éste es el segundo truco que te recomendamos que no te lo saltes, porque te hará la vida más fácil de lo que piensas. 

Otra vez, cásate con el talco. 

Cuando conversamos sobre cómo caminar en tacones por primera vez hablamos de que el talco es una herramienta que no puede faltar para evitar accidentes. 

En este caso el talco también es tu mejor amigo (o esposo), ya que evita que el sudor de los pies formen ampollas y rozaduras. Al mantener tus pies secos hará que la sandalia no resbale, tanto en la parte de atrás como a los laterales de los dedos. 

Usa bolsas de hielo.

Una práctica milenaria que no le ha fallado a ninguna otra mujer de tu familia. 

Las bolsitas de hielo hacen magia en la piel, la reafirma, quita bolsas en los ojos y te hace lucir más joven de lo que ya eres; pero cuando se trata de sandalias hacen una magia aún más sorprendente. 

Lo primero que harás es llenar dos bolsas con agua con una cantidad aproximada al tamaño de las sandalias, las colocarás dentro de cada una y las llevarás al congelador. Las sacarás solo cuando se hayan convertido en hielo. 

Una vez se haya congelado el agua sacarás las sandalias del congelador, les quitarás ambas bolsas y te las pondrás de forma inmediata. 

Las sandalias se amoldarán rápido a tus pies por todo el proceso al que ya las sometiste anteriormente. El hielo actúa como un expansor para que no tengas que pasar por malos ratos con tus sandalias nuevas. 

Masajea tus pies.

Lo recomienda podólogo de las estrellas Bastien González, y más, si vas a andar en sandalias de tacón alto. 

Él recomienda darse varios masajes la noche antes del evento al que vas a asistir para que la planta de cada pie esté mejor preparada para amortiguar el peso y presión de los tacones. 

Dice que solo bastan 20 segundos de masaje para cada pie con una buena crema humectante. Y si quieres convertir al masaje en rutina repítelo tres veces por semana con agua tibia y algún gránulo que pueda servir como exfoliante. 

Tu propio antídoto…

En Vogue.com explican que es bueno hidratar tus pies cada que salgas de la regadera así como lo haces con las demás partes de tu cuerpo. 

La revista afirma que aquellas cremas humectantes que tienen un porcentaje de urea tienen mayor efectividad para combatir asperezas y grietas en los pies; además de evitar una apariencia opaca en ellos. 

Si está dentro de tus posibilidades, cubre la zona en la que aplicaste tu crema con un plástico y deja que la noche haga su trabajo. 

La pedicura es un elemento infalible. 

Si haces de la pedicura una rutina cada diez días conseguirás que tus pies te amen por los siglos de los siglos. 

Y no es necesario que apliques brillo y pintura de color en tus uñas, basta con limarlas y mantenerlas limpias para que las tengas listas para cualquier evento al que debas asistir. 

De hecho, una buena pedicura te ayudará a que estrenar sandalias nuevas no sea un martirio.

Practica en casa antes de

Así como si fueras a practicar el caminar en tacones, es necesario que practiques varias veces antes de estrenar sandalias nuevas.

Sal a dar varias vueltas en sandalias antes de asistir al evento al que irás. 

Dicha salida puede ser dar varias vueltas por la cuadra de tu casa, salir a hacer compras cerca o ir y venir en bus a centros comerciales cercanos. 

Y si no quieres salir de casa, lleva tus sandalias nuevas dentro de ella. 

Póntelas en la mañana y practica todo lo que puedas durante el día, más si llevan algo de tacón. 

Un día sí y al otro no. 

Lleva tu par de sandalias nuevas un dia y al otro el más cómodo que tengas. 

Es bueno darles forma las primeras veces que las llevas puestas, pero también lo es darle descanso a tus pies. 

La idea es que no le des tiempo a las ampollas y rozaduras de formarse, adelántate y evita que eso suceda para que estrenar sandalias nuevas no sea más nunca y problema. 

El esparadrapo tampoco falla. 

Si estás segura de que las sandalias que compraste son rígidas o que te causarán problemas, entonces es mejor prevenir que lamentar. 

Pica trozos de esparadrapo y colócalos en los sitios en los que siempre aparecen heridas por las sandalias. 

Recuerda hacerlo con cuidado ya que la apariencia no suele ser estética, para ello probarás con tiritas delgadas y con un pegamento que sepas que durará varias horas, aunque por lo general ya traen uno por su cuenta. 

NOTA: el esparadrapo debe ir siempre en tu bolsa así solo debas ir a un par de cuadras cerca de tu casa, además debe ser hipoalergénico y transpirable. 

El último as que tendrás bajo la manga es precisamente un truco que te salvará la vida que sí o sí se debe quedar en tu rutina diaria y son las tiritas y/o curitas adhesivas que te colocarás justo detrás del talón. 

Siempre es mejor prevenir que lamentar, además, si las compras transparentes ni se notará que las llevas puestas.

A que ese truco infalible era lo primero que se te olvidaba antes de salir de casa y que ahora no se te olvidará más. 

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